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jueves, 10 de diciembre de 2009

PEDRO NADIE

Hola, mi nombre es Pedro y me acuñaron el alias de “Nadie” por dos motivos. Uno, porque a los siete años de edad me arrojaron a la calle, cuando murió mi madre, y el proxeneta que fungía como mi padre necesitaba el cuarto en que vivíamos para seguir con sus negocios. Y segundo, porque justamente ese año la canción “Pedro Nadie” de un tal Piero estaba de moda. Sí, a esa tierna edad era un hijo de nadie… Pedro Nadie.
“Crecí en la calle” es un decir, una expresión que no significa nada para quienes no saben lo que realmente es ser un niño absolutamente desamparado, que por años deambuló y durmió en la intemperie hasta que… ¿alguien apareció y me recogió? No, hasta que me hice adulto.
Mis únicos “amigos” fueron otros niños de mi misma condición, con quienes formamos nuestra pandilla para poder sobrevivir, es decir robar a diario el pan de cada día. Como podrán imaginarse, no podíamos hacerlo contra gente más fuerte que nosotros, así que me eduqué y me desarrollé dentro del código de conducta callejera, y lo primero que asimilé fue que sólo debíamos atacar a los más débiles. Atacar y robarles a las viejitas y viejitos, mujeres embarazadas o con niños en los brazos, ciegos o lisiados mendigos, u otros niños ricos; fue la manera como aprendí a cuidar de mí.
No está demás decirles que esto no fue una divertida aventura, ni mucho menos, sino una terrible tragedia que me marcó para siempre, porque apenas llegué al grupo, en la noche, los mayores me violaron, y lo repitieron cuantas veces quisieron hasta que aprendí el uso de la navaja, corté a uno y me hice respetar.
La piel se me curtió no sólo del frío y el calor de la intemperie de mi vida callejera, sino de las palizas que soporté en mis peleas con mis propios amigos, otras en contra de bandas enemigas, o cuando caía atrapado por mis victimas o la policía. Desde esa temprana edad aprendí que si alguien se acercaba a mí y levantaba la mano era para atacarme o manosearme; como el cura del catequismo quiso hacerlo a cambio de un plato de comida y un techo en donde dormir, sin imaginarse que mi instinto ya estaba formado y a la primera manoseada le “tajé” la cara con mi inseparable y fiel amiga, mi navaja.
Más tarde, cuando mis necesidades crecieron, es decir drogarme, empezamos a robar a mayores porque necesitábamos más dinero. Fue cuando comencé a destacarme en el grupo por mi crueldad. Atacaba sin miramientos a quien sea, sin importarme las desventajas por su tamaño o corpulencia. Con la única ventaja que me daba acuchillarlos primero, y luego, cuando gritaban al ver su propia sangre, mi banda lo asaltaba.
Así fue como me convertí en el líder de la banda, claro que primero tuve que “bajarme” al jefe en una pelea limpia, rodeado por todos y a la luz de la luna. Pelea en donde después de recibir varios cortes en los brazos, el hijo de puta cayó en mi trampa de hacerme el más débil, y se confió en el código callejero, cuando fingí caer al suelo. El creyó que era el momento para terminar conmigo, y al levantar su brazo para asestarme la puñalada final, le acerté un certero tajo en los cojones… ¿Murió? No sé, ni nos importaba, porque con el grupo nos fuimos a la playa a celebrar con una bolsa llena de pegamento que inhalábamos para sentirnos felices y vencer el frío, y ni más supimos de él. Ah, no está demás tampoco puntualizar que fue él quien había liderado a quienes me violaron cuando llegué al grupo.
A los 12 años de edad ya tenía mi propia banda, la que nadie me regaló sino gané por mi destreza con la cuchilla y mi crueldad.
Pero a esa edad y de pronto algo empezó a cambiar en mí, algo que yo no podía explicar, y lamentablemente no tenía a nadie a quien preguntar. Mi voz cambiaba, mi pubis se cubrió de vellos y empecé a soñar. Fue justo cuando llegó una niña y su pequeño hermano al grupo, y en la noche quisieron violarla. El ultraje era lo natural para todos nosotros, para nuestro código, sea niño o niña, no había diferencia, todos habíamos pasado por eso como un bautizo… Pero no para mí.
“Nadie la toca carajo!!!… -rugí, y saqué a relucir mi navaja-… y al primero que se le acerque lo descojono!!!”
“Ta bien Pedro Nadie… Ta bien cumpa… si la quieres pa ti solito ta bien” dijo el que fungía de segundo en la banda a pesar de ser mayor que yo.
“No carajo… Desde ésta noche no mas bautizos en mi banda”
Esa noche me fui a dormir apartado del grupo, y oculto entre las sombras lloré. Y en la frialdad de mi lecho de cartones y trapos me acordé de mi madre y de la última profesora que tuve en la escuela. Recordé que vivíamos en una pocilga de mierda de un cuarto de hotel, pero era mi casa, mi hogar, en donde mi madre me quería, me daba de comer, y al acostarme me decía al abrigarme “Pedrito, hijito mío, sueña con los angelitos”… entonces lloré, lloré como nunca lo había hecho todos estos años, y entre lagrimas recordé a mis amigos de la escuela y mis juegos… Y los extrañé a todos.
Afortunadamente había aprendido a leer en la escuela, y desde que viví en la calle y dormía en los basurales leía cuanto periódico o cuento para niños caían en mis manos. Por eso, al día siguiente de prohibir las violaciones empecé a enseñarles a leer a mis amigos, claro está que después de los asaltos. ¿Que creían o esperaban de un niño delincuente como yo? ¿Acaso espero comida y techo gratis? No, aprendí que todo cuesta en la vida y que tengo que ganármelo de la única manera que la sociedad me instruyó. Y al que se acerque con la mano levantada, para golpearme o acariciarme, recibirá un tajo en la cara… o más.
“Si vas a hablarme… hazlo de lejos, cabrón!!!… si no, te parto la madre!!!”
¿Continuará…?
Nota del Autor: "Tú puedes hacer que esto cambie. Pedro no nació como un niño malo, ningún niño lo es ni se convertirá si tiene lo minimo necesario para una vida humana"
Colaboremos con alguna ONG que ayuda alos niños desamparados como: http://www.globalhumanitaria.org/

sábado, 28 de noviembre de 2009

HASTA PRONTO...

Estimados amigos este mensaje no es para invitarlos a leer alguno de mis cuentos sino para comunicarles mi ausencia por dos meses (Diciembre y Enero) como acostumbro cada año. Durante ese tiempo me alejo de todo lo que es Internet y mi PC y me dedico exclusivamente a las tareas del hogar como, pintar y redecorar la casa, a declarar mis ingresos y pagar mis impuestos, levantarme muy tarde, desayunar en cama, ir a pescar, etc…
Desde ya, les deseo una Feliz Navidad y un Prospero año Nuevo.
Cuídense mucho. Y si no hay novedades estaré de regreso la primera semana de Febrero totalmente recargado de una muy buena energía y con cuentos totalmente inéditos cada semana para compartirlos con todos Uds... Hasta pronto queridos amigos
MICHAELANGELO BARNEZ

sábado, 21 de noviembre de 2009

¿ADICTO AL SEXO?


Estoy en la recamara de un hotel, de cinco estrellas porque esta noche será especial, recostado en la cama, desnudo pero cubierto discretamente, luego de haberme duchado. Tengo mis dedos entrelazados reposando entre mi húmeda nuca y la almohada, en espera de que mi pareja salga del baño y venga a recostarse conmigo, a mi lado, para hacer lo que ya teníamos propuesto hacer desde mucho antes que entráramos al hotel.
No está demás decir que yo venía preparado para la faena, no había bebido nada de alcohol ni comido más de un bocado en el preámbulo que hicimos antes de subir a la recamara, porque definitivamente pensaba fornicar toda la noche… ¿Seré adicto al sexo?
Pero ya no soy joven, y ni los ejercicios que hago a diario para mantenerme en “forma” (léase: “listo para el sexo”) dan los resultados esperados, y lo que antes era un depredador cóndor ahora es un tímido pingüinito. Así que, con antelación, fui a ver a un doctor para que me recete la bendita pastilla del Viagra. Tengo 60 años de edad, y por lo menos 45 fornicando como gallo loco, y no pude evitar que una idea cruzara mi mente… ¿Seré adicto al sexo?
Entonces apareció la deseada hembra, en el marco de la puerta, vistiendo un breve y transparente “baby doll”, a contraluz, entre la semipenumbra de la recamara y la luz del baño, posando, con un brazo en alto y la otra mano apoyada en su carnosa cadera, mirándome seductoramente, muy segura de sí misma de que muy pronto iba a conseguir su pecaminoso propósito. En mí, lo que tenía que erguirse se irguió, y agradecí el milagro a la bendita pastilla azul. Entonces me quedé absorto, mirando su espectacular figura, mientras por mi mente hacía el recuento de la docena de condones, de colores y sabores, que había traído con mucha ilusión… ¿Seré adicto al sexo?
La opulenta y voluptuosa mujer vino caminando lentamente hacia mí, moviendo sus caderas, para provocarme la libido o, ya provocada en ella misma, por el anhelo de devorar su apetecible bocado que la sabana no podía ocultar.
Yo me mantuve quieto, tranquilo, y seguí recostado en la cama, dejando que ella tome la iniciativa y despliegue todo lo que su imaginación de hembra en celo le provoque hacer. ¿Acaso soy un diablo en la cama? No, soy más que eso, soy viejo y aunque necesito Viagra la experiencia de la vida es mi aliada… ¿Seré adicto al Sexo?
Ella se detuvo a sólo un metro de la cama y empezó a bailar suavemente al ritmo de la oriental melodía que llenaba el ambiente, girando y contorsionando sus caderas y hombros, haciendo danzar su ombligo, frotando con sus manos las protuberancias y pliegues de su cuerpo, despeinándose y meneando su cabellera, e inclinándose a recoger cosas imaginarias del suelo, sólo para mostrarme la sinopsis de lo que más tarde me enseñaría al detalle, y en mi alma sentí crecer el dulce sabor de la lujuria.
Los latidos de mi corazón se acrecentaron y mi respiración se transformó en una secuencia de profundos suspiros. Ella no me miraba a los ojos para no perturbar mi gozo, pero yo creí descubrir en su dulce rostro que la danza erótica la afectaba a ella también, hasta que se quitó el “Baby doll” y totalmente desnuda vino hacia mí… ¿Seré adicto al sexo?
Debo confesar que ella no es la joven ni esbelta mujer que Uds. se imaginan. Entonces, ¿Porqué hacerle el amor?… O acaso realmente… ¿Seré adicto al sexo?
Bueno, les diré que ella ya perdió la lozanía de su piel, y los contornos de su cuerpo no son los que conocí en su juventud, ha perdido unos dientes que fueron reemplazados a la perfección, y en su rostro hay arrugas que ya son imposibles de ocultar. Aun así, ésta noche deseo hacerle el amor de una manera inolvidable… ¿Seré adicto al Sexo?
Mmm… No lo creo… O al menos, no exactamente. Pero sí creo, que lo justo sería decir que Soy Adicto a Ella. Porque llevamos 34 años de casados y 43 de enamorados, y la adoro con toda mi alma.
Sí, soy un irremediable adicto, porque sin ella no podría vivir… Y ésta noche es nuestro 35 Aniversario.
“Apaga ya la luz cariño… y ven” Me dijo, y yo muy obediente… obedecí.

jueves, 29 de octubre de 2009

SIN PELOS EN LA LENGUA…Narración breve

ISABEL SARLI... 1962
“Desnuda en la Arena” fue la primera película erótica que vi, mejor dicho me escabullí en el teatro para verla, cuando justo entraba a la dulce etapa de la pubertad.
“Pubertad” fue una palabra que nunca busqué en el diccionario pero que inmediatamente la asocié con la maraña de vellos que aparecieron en mi pubis. Ajá, me dije, dando por sentada la asociación del hecho, las ideas y palabras.
Al ver la película, cómodamente sentado en el teatro de mi barrio de aquel entonces, gocé por brevísimos minutos del panorama de la mismísima enmarañada zona púbica, que ahora me brindaba la voluptuosa polla de doble pechuga: Isabel Sarli, y sin el permiso de Armando Bo, simplemente se armó algo aquí abajo y tuve la misma reacción de un burro.
¿Por qué? Se preguntarán. Bueno, les explico.
Primero, porque como un animal sin raciocinio, tan pronto vi la pecaminosa escena mi reacción fue inmediata. Sentí una dulce sensación que recorrió mi alma, me hizo suspirar y luego endurecer algo de mí que me hizo asociar al dios Eros y sus bacanales, de mis clases de historia universal, con la dureza que se producía allí debajo, pidiendo permiso a empellones entre el follaje de vellos y la cremallera de mi pantalón.
Y segundo, por otra razón más, que explicarlo sería pornográfico; un poco parecido al algebra ya que se refiere al miembro elevado a su máxima expresión.
“¡Los hombres son unos burros!” me dijo mi primera enamorada, la segunda también y así sucesivamente hubiera seguido hasta el infinito, si yo fuera inmortal; pero no sólo de enamoradas sino de todas las amigas con quienes pude hablar con la confianza suficiente, para que me explicaran que los hombres somos unos tontos, insensibles, egoístas, materialistas, inútiles en el mejor momento, mechacortas, choqueyfugas, meteysacas etc, etc… que sintetizaban con la palabra: “Burro”; pero que yo siempre lo asocié con el único detalle físico con que podíamos compararnos con el aventajado animal… en sueños.
“¡Lo que tuviste fue una erección, tonto!” me explicó musicalmente mi enamorada, una chica muyyy mala, aunque no usó el adjetivo, “Burro”, para calificar mi falta de vocabulario, algo en lo que ella era experta. De allí en adelante esas palabras y todas sus variaciones quedarían asociadas en mi cerebro… de “hormiga o burro”, como quieran, lo dejo a su discreción.
Ella me enseñó muchas cosas más, como dije: tenía un buen vocabulario, pero era el ejercicio de la “lengua y bocabulario” en lo que más destacaba. No me importó mucho su currículo porque en esas épocas aun no despertaba mi morboso libido a plenitud, sino era su angelical rostro lo que me atraía, pero como dije también: ella era muyyy mala!!!. Me enseñó anatomía aplicada y geografía. En donde aprendí manualmente e “in situ” sus depresiones y protuberancias con sus respectivos nombres científicos y vulgares.
Así me convertí en un Rodrigo de Triana al ver y saltar como un loco ante su enmarañado y virginal bosque, en Colón tan pronto pude pisarla y besar sus orillas, y en Magallanes cuando me escurrí por su húmedo y tormentoso estrecho… Ah, me olvidaba de Orellana, quién perdido y de casualidad navegó desde el Perú por el Amazonas hasta su desembocadura: el océano Atlántico, y así, descubriendo el Brasil (¿?)… Sí, también lo fui, sólo que yo, tan extraviado como él, humildemente llegué a Potosí.
Juro que todo esto es totalmente cierto, sucedió a mi arribo a la pubertad y debut de adolecente. “¿Adolescente?” palabra que no sé porqué la asocio con el Rock y la enfermedad. ¿Vendrá de “Adolece…?” o de mi pasajera adicción por “Rosy y sus cinco hermanas” previa a mi primera enamorada.
Bien, así fue el debut de mi quinceañera pubertad en el verano del 62. Y luego, terminadas las vacaciones escolares, regresé al colegio privado de curas Salesianos en donde estaba internado. Donde las inquisidoras miradas de los mal disimulados célibes descubrieron que yo ya no era el niño inocente que había dejado el colegio el pasado diciembre… Sino un burro hecho y derecho.
Esto se los he contado sin pelos en la mano… Oh perdón, quise decir sin pelos en la lengua… Oh shit!!!… La corrección resultó peor que el error… Bueno, mejor lo dejo como está y ya.
PS: Mi primera enamorada, como siempre sucede, me dejó por otro burro más experto tan pronto me fui al internado. Yo sufrí pero la olvidé. Hace poco tuvo el descaro de enviarme una foto suya para hacerme ver lo que me perdí… Ufff, de lo que me salvé ¿No es cierto amigos?









viernes, 23 de octubre de 2009

HISTORIA DE UNA TRAGEDIA ANUNCIADA



Una historia para reflexionar acerca de la educación de nuestros hijos y los límites de nuestras propias ambiciones y proyectos para con ellos.
El personaje de esta historia real es Jessica Dubroff, preciosa y precoz niña de sólo siete años de edad, de quien me enteré así...
Una mañana muy temprano en la comodidad de mi casa, en Long Beach California, recibí la revista “People” al cual estaba subscrito. Usualmente dejo el ejemplar sobre el coffee-table del living room para leerlo después. Pero esta vez no fue así.
El rostro de la niña y el titular de la carátula llamaron mi atención de una manera irresistible. No pude esperar, me senté en el sillón de la sala, puse los pies descalzos sobre el coffee-table, y busqué la noticia dentro de las páginas de la revista.
Pasaron sólo unos segundos antes de encontrar el sensacional reporte mientras por mi mente la pregunta de ¿Por qué murió esta niña? se repetía constantemente, hasta que lo leí.
Así me enteré que Jessica era la mayor de tres hermanos. De sólo siete años de edad gozaba de su niñez en compañía de sus padres en un típico barrio de clase media, Palo Alto, a pesar de que no pagaban la renta respectiva desde hacía varios meses debido a problemas económicos.
Desde pequeña Jessica fue muy intrépida en sus juegos, y practicó casi todos los deportes de la calle como bicicleta, skateboards, rollersblade y otros. Además, tuvo una educación muy especial sin asistir a la escuela, ver la Tv. o jugar como la mayoría de los niños hacen con sus juguetes.
Aun así, Al cumplir los seis años sus padres le obsequiaron un Pony... además de costosos aviones a escala, copia fiel de los reales. En realidad sus padres tenían un plan para ella...
Jessica había demostrado ser una niña excepcional... Era muy inteligente e intrépida para su edad, pero no por eso había perdido la típica candidez, alegría e inocencia en sus juegos. Nunca hizo planes para el futuro... Era muy niña aun... Pero sus padres sí...
Los padres de Jessica habían vivido durante años en problemas económicos, al punto que habían recurrido a la ayuda de la Seguridad Social del Estado para poder subsistir. Y peor aun, recientemente, su padre se había declarado en quiebra del pequeño negocio que tenía.
Es decir las cosas no estaban bien en la familia Dubroff desde hacía bastante tiempo. Hasta que un día vieron en la pequeña Jessica la solución de sus problemas y la manera de salir de la pobreza utilizando sus extraordinarias cualidades.
Así, a pesar de su estreches económica, se las ingeniaron para regalarle un Pony y juguetes muy caros de aviones y aeromodelismo. La pequeña Jessica estuvo muy feliz de poseer semejante mascota con la que podía, además de dar largos paseos los fines de semana, dialogar con aquel lenguaje que existe entre los niños y los animales. Por supuesto que durante los días de la semana su distracción se centró en las replicas reales de los aviones, los que entre juegos y juegos fueron germinándole en su poderosa imaginación infantil las primeras fantasías aéreas.
Es indudable que los padres tenemos que velar por la educación de nuestros hijos para que cuando sean mayores ellos mismos puedan resolver, con mejores recursos, los problemas que la vida nos plantea a todos.
Pero, lo que los Dubroff estaban haciendo no caía en ese tan delicado campo de la formación de los niños.
Los Dubroff tenían un plan muy simple, muy costoso y, mas aun, muy arriesgado para la vida de su principal protagonista.
Ellos querían que cuando la pequeña Jessica cumpliera siete años sea la “Piloto mas joven en haber cruzado los EE.UU. piloteando un avión”.
Plan que no se hace realidad con sólo las intenciones sino que es necesario mucho dinero. Y, los Dubroff que no tenían ni para pagar la renta del lugar en donde vivían, de la noche a la mañana, tuvieron 150,000 dólares para su proyecto. Con ese dinero se pagó las costosas clases de piloto, la familia costeó todos sus gastos previos al vuelo y, principalmente, se pagó el ajustado itinerario de vuelo de costa a costa del proyecto de “Cruzar los EE.UU. en avión piloteado por una niña de sólo siete años.”.
Pero si se gastaba todo ese dinero en el proyecto, entonces ¿Cuál sería la ganancia de los Dubroffs? La respuesta es muy simple y a la vez repugnante.
La hipotética hazaña de la extraordinaria Jessica sería la mina de oro que los padres explotarían con las entrevistas en la Radio, la TV., los libros narrando la odisea y, principalmente, con los derechos vendidos para una película en Hollywood.
No esta de mas decir que la reacción de la pequeña Jessica cuando la inscribieron en la “Escuela Especial para Pilotos” de avión, lo tomó como un gran regalo de sus generosos padres, ignorando que en un breve plazo de seis meses tendría que enfrentarse a la muerte.
Tampoco esta demás decir que la idea del triunfo “fácil” y a corto plazo que vende la subcultura americana era parte de la mentalidad de los padres de Jessica. Sólo así podemos entender el proceso, de como el natural celo de los padres por el futuro éxito de sus hijos se transformó en una ilusión que nubló la mente de quienes eran responsables de tomar las más importantes decisiones, que luego devinieron en hechos que desencadenaron los eventos de una tragedia anunciada.
Claro que las clases no fueron el juego que la pequeña Jessica pensó inicialmente, y sintió miedo ante la rígida disciplina de vuelo y los riesgos que conllevaban pilotear un avión. Ineludible tema de los que su entrenador profesional le advirtió. Pero su padre, inseparable compañero de aventura, se encargó de calmarla dándole ánimo y halagos para no abandonar la tarea iniciada.
Claro que estoy suponiendo muchas cosas al narrar los hechos sin ser un testigo presencial ni tener el poder de leer las mentes y sentir los recónditos sentimientos de otros. Sí, supongo muchas cosa basado en la investigación realizada, y porque me pongo en el caso de que la pequeña Jessica fuera mi hija. ¿Qué si Jessica sintió miedo? Claro que sí. Absolutamente. El miedo es una reacción natural. Más aun en una niña. Señores, el miedo es una alarma ante un peligro, real o ficticio, que nos llama a la reflexión y a actuar ante él... Sólo que ella no tenía elección...
Muchos de nosotros, adultos y profesionales, o no, hemos hecho cosas en la vida en contra de nuestra voluntad... Obligados por las circunstancias, y de las que después nos arrepentimos. Jessica tampoco tuvo esa oportunidad.
Sí. Así, como por un callejón sin salida, Jessica fue adelante, imposibilitada a decir “No!” cuando la prensa, la radio y la televisión la acorraló con halagos y preguntas que la comprometían aun más con aquel sueño postizo que nunca tuvo.
Por supuesto que Jessica aprendió a volar, y cumplió con todas sus horas de vuelo reglamentarias para ser piloto. Como dije en un principio, Jessica, era un ser extraordinario... Pero era una niña de sólo siete años que ni siquiera llegaba a los pedales del control del avión. Aun así, empujada por el entorno, voló...
Voló, voló como una profesional... Como un angelito... al cielo.
JESSICA DUBROFF, LA PRECOZ NIÑA DE SIETE AÑOS MURIÓ CUANDO SU AEROPLANO CAYÓ A TIERRA, EN MEDIO DE UNA TORMENTA, MIENTRAS INTENTABA CRUZAR LOS EE.UU. Y ASÍ LOGRAR EL TITULO DE “LA PILOTO MAS JOVEN”... HOY, ELLA TENDRÍA 18 AÑOS.
De esta trágica manera se cerraba la triste historia de un desastre anunciado... Peor aun, cuando su padre forzó la partida de Jessica, por problemas de presupuesto, en medio del mal tiempo...
Fue así como me enteré de la trágica historia de Jessica, un día de Abril de 1996, sentado en mi cómodo sillón del livingroom de mi hogar, en medio de lágrimas y reflexiones.
Con la pequeña Jessica murieron su padre y el copiloto... Y la única persona que disfrutó de la trágica fama adquirida y del asqueroso sensacionalismo de la Radio, Prensa y TV. fue su madre, quien vendió los reportajes y la historia de la Pequeña Jessica a los medios... Y que hoy aun sigue solicitando donativos y vendiendo surveniers y CD’s del mundo de Jessica...
Dije, en algún momento de la presente nota, que me involucraba con el tema ya que me ponía en el hipotético caso de que Jessica fuera mi hija, por eso puedo suponer que su padre fue un tipo abominable. Y que si hay un dicho popular que dice “Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer” para descubrir a quien a pesar de sus meritos está ignorada entre bambalinas... Creo que, en este caso, lo contrario también se cumple, “Detrás de aquel padre abominable había una ç@%*&...”.
Padres, dejemos que los niños crezcan en medio de sus juegos y fantasías... Y no persiguiendo los sueños que no pudimos realizar.
HASTA SIEMPRE JESSICA DUBROFF... HASTA SIEMPRE ANGELITO.

miércoles, 21 de octubre de 2009

VETARON LA PRESENTACIÓN DE "CALLE 13"

VETARON LA PRESENTACIÓN DE "CALLE 13" EN UN PUEBLO DE COLOMBIA POR USAR UNA CAMISETA CON MENSAJE EN LOS PREMIOS MTV 2009...
¿POR QUÉ SERÁ QUE SIEMPRE LAS VERDADES DUELEN?
LO REPUDIABLE NO SON DECIRLAS SINO LA REACCIÓN DE QUIENES DICEN DEFENDER LA DEMOCRACIA PERO CENSURAN LA LIBERTAD DE EXPRESARLA. ES DE HIPÓCRITAS ¿NO?

viernes, 28 de agosto de 2009

VEJEZ, JUVENTUD Y REBELDÍA

Realmente, no sé cuantas veces se ha escrito sobre el mismo tema una y otra vez. Sin embargo parece que cada generación necesita recordarlo de vez en cuando. Especialmente cuando el que escribe pertenece a la que se va.
Veamos lo que aprendí de muy joven:
“Don’t criticize what you can’t understand…” Bob Dylan.
“No critiques lo que no puedes entender…”

“In this great future you can’t forget your past…” Bob Marley.
“En este gran futuro no puedes olvidar tu pasado…”

“Generation that forgets his past will make the same mistake…” David Yallop.
“Generación que olvida su pasado cometerá los mismos errores…”

“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one…” John Lennon
“Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único…”

Resulta casi una tautología decir: que lo que somos hoy es el resultado de lo que fuimos ayer; sin embargo mentes marchitas desde su nacer, que pululan por el alrededor, no lo entienden.
Que yo recuerde, ser joven es muy hermoso, porque la vida nos da la oportunidad de aprender y hacer muchas cosas por primera vez, y la experiencia gratificante que se siente jamás será la misma así recorramos los mismos pasos una y otra vez.
Para quienes duramos algo en este mundo nos resulta muy agradable ver a la gente joven errar y aprender, caer y levantarse, simplemente porque como un “déjà vu” nos vemos reflejados en ellos.
Sin embargo he visto muchos viejos intolerantes, amargados de la vida y dispuestos a amárgasela a todos quienes lo rodean, en su casa, el trabajo o la calle, si encuentran la oportunidad, y me pregunto: ¿De dónde vendrán? También he visto “jóvenes viejos” que ni siquiera llegan a los 30 años y ya han congelado sus espíritus en el futuro tiempo de la decrepitud, mientras sus lozanos cuerpos siguen el curso inexorablemente hacia lo que mas odian o temen, y al que con “mala suerte” llegarán. Recuérdenlos… porque esos son los viejos que luego joden a todos los jóvenes de verdad, en espíritu y edad.
“Old man looks at my life
I’m a lot like you were…” Neil Young.
“Viejo, mira mi vida
Soy muy parecido a como tu fuiste…”

De niño fui travieso hasta el delirio, dolor de cabeza para mis padres y profesores, pero siempre me quisieron porque nunca fui ofensivo. De joven y estudiante universitario, romántico y de izquierda, y hoy, viejo pero no marchito, no soy bombero de mis jóvenes ideas y mantengo la esperanza por un mundo mejor.
Yo… Un viejo entusiasta, celebrando sus 62avo cumpleaños.

sábado, 4 de julio de 2009

EL DIABLO, PARA SERVIRLO A UD.


DE MICHAELANGELO BARNEZ
Hola, creo que ya conoces mi nombre: Soy el Diablo. Y he estado por aquí desde que apareció tu conciencia. Sí, justamente cuando apareció Dios. Y déjame decirte que soy tan poderoso como él. Bueno, a decir verdad, porque no me gusta mentir por las puras albóndigas, él es un poquito más poderoso que yo, sino, no hubiera podido echarme del cielo cuando me sublevé. Pero no tanto eh, porque él, así tan grande como se cree, no puede entrar a mi cielo: El Infierno. Entonces, así convivimos ambos dentro de ti.
Pero no quiero hablar de él, resulta muy aburrido ¿Acaso no has leído la biblia o la historia sagrada? Uff resulta aburridísima porque él siempre gana, pero en mi descargo te pregunto: ¿No sabías que la historia la escriben los que ganan? Bueno pues, que esperabas.
De lo que quiero hablar es acerca de lo tan poderoso que soy yo ¿No me crees? Te lo demostraré:
¿Recuerdas que Moisés encontró a parte del Pueblo Elegido adorando ídolos, justamente al bajar del monte Sinaí con las Tablas? ¿Sí? ¿Sabes lo que pasó? Dios mandó matarlos, y Moisés muy obediente degolló a más de 3,000 descarriados. En cambio yo, veinte siglos después, maté a seis millones de ellos en los campos de concentraciones y cámaras de gas. Además de los 60 millones que maté en esa guerra ¿Ves?
¿Recuerdas la destrucción de las ciudades del pecado, Sodoma y Gomorra, por Dios? Eso no es nada comparado con la destrucción que hice 2,000 años más tarde en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en donde maté a más de 300,000 inocentes de la población civil en un instante. ¿Ves?
Ya, ya, ya. Me vas a decir que el poder no sólo se mide en muerte y destrucción, sino en el amor… Ja, ja, ja… iluso… Entonces, te pregunto: ¿Cuánta gente pobre e inocente muere en todos los desastres naturales como los terremotos, tsunamis, tifones, huracanes, tornados, u otros como los accidentes, etc.? Pero aun así eso no es nada comparado a mi poder, porque al final yo destruiré lo mejor de su creación: Al Género Humano. Sí, a los 7,000 millones que viven en este planeta con la polución, el calentamiento global o las armas nucleares.
Sí, sí, sí… nuevamente estoy hablando de muerte y destrucción ¿Pero, existe otra cosa en el mundo más importante que la vida? No, no hay nada. Sin embargo soy tan poderoso que siembro la avaricia ilimitada del poder y la riqueza en algunos hombres, que como consecuencia traerán la destrucción de su propia habita, y así la de todos.
No me crees ¿No? Entonces dime, que hace o ha hecho Dios que yo no pueda destruir.
¿Qué, me vas a contar la historia de la creación en 7 días? No jodas pues.
Entonces un arcángel se apareció y le respondió al Diablo: “Te creó a ti, como opción del mal, para que el hombre en su conciencia tenga en sus manos la libertad de escoger su destino”
Y el Diablo, cuernoscaídos y con el rabo entre las piernas, se marchó cabizbajo… ¿Rendido? No, sino a seguir promoviendo el desmadre entre los hombres, con mucha fe en que el apocalipsis llegará algún día.

miércoles, 1 de julio de 2009

LA FIESTA INOLVIDABLE

“Sí, ésta es una gran reunión… y somos los anfitriones” dijo para sus adentros Jim Brown, un robusto y maduro caballero.
“Dios mío, que cantidad de gente se ha reunido para darnos la bienvenida!” Exclamó en su pensamiento mientras miraba al patio desde la ventana del segundo piso de la casa de sus padres.
Allí, en el patio, había mucha gente confraternizando. Eran los familiares y amigos de la familia.
“Tan pronto lleguen mi esposa e hija saldremos al patio a saludarlos” Se dijo Jim, mirando su reloj, quién se había adelantado para coordinar los arreglos.
Luego empezó a reconocer a todos y cada uno de los asistentes balbuceando sus nombres o la relación que los unía.
“Juan, Pedro, Carlos, María… - y paró de mencionar más nombres-… Dios mío casi toda la Promoción de mi escuela está aquí… Y también los profesores!”
“Roberto, hermano mío, cuanto te extrañé” murmuró Jim y lo vio en una esquina del patio atareado con la barbacoa que preparaba para los invitados.
También vio a varios niños, que no reconoció, jugando en la alberca.
“¡Beatriz…!” sus labios pronunciaron de pronto al descubrir a la hermosa mujer, amor de juventud, con quién se hubiera casado de no haber sido por las circunstancias, pero a la que nunca olvidó.
Allí también estaban los padres de Jim y los de su esposa, Sofía, revisando y ordenando a los mozos que todo esté en orden, como lo planeado, sin descuidar, de tanto en tanto, en recibir a los que iban llegando, para conversar con ellos brevemente hasta que se sintiesen cómodos en la reunión.
De pronto su padre miró a la ventana del segundo piso, la misma desde donde él observaba, y sus miradas a la distancia se encontraron. Fue como un mudo anuncio porque Jim intuyó que su esposa e hija estaban por llegar.
Jim bajó las escaleras y se dirigió al porche de la casa a recibirlas.
No tuvo que esperar nada porque descubrió que no muy lejos venía una limosina, blanca y radiante, que luego se parqueó frente a la casa.
Sofía y su hija, Sofía Beatriz, bajaron de la limosina deslumbrando a Jim, quien ansioso y sonriendo iba a su encuentro con los brazos abiertos.
“¡Todos nos están esperando en el patio!” Les dijo Jim mientras las llevaba, tomadas de la cintura, a ambos lados.
“¡Mamá demoró en el peinador!” Se quejó y disculpó Sofía Beatriz.
La puerta del patio se abrió de par en par, y el feliz trío hizo su triunfal aparición siendo ovacionado por todos.
Sí, había mucha gente, mejor diríamos una multitud porque además allí estaban, el panadero, el lechero, el carnicero, el chino de la bodega de la esquina, los vecinos… Sí, mucha gente con una característica común: Todos lucían jóvenes y lozanos, sin preocupaciones de ninguna clase que perturbaran sus sonrientes rostros.
A no dudarlo ésta sería la Fiesta Inolvidable de la familia Brown, en la que ni siquiera el recuerdo por quienes se quedaron en la tierra, y los lloraban, perturbarían la celebración de bienvenida a su eterna felicidad.

jueves, 18 de junio de 2009

PURO CUENTO

“¡¡¡Mamá, quiero ser Ingeniero!!!”
Le dije a la persona que mas amaba, y quien a la vez era la que más se preocupaba por mi educación. En ese entonces era sólo un imberbe adolescente a punto de terminar la secundaria y que pronto se vería ante la terrible disyuntiva de escoger una especialidad universitaria y, mas aun, escoger la universidad a donde Postular.
“Puro Cuento” dijeron algunos familiares que no me veían con buenos ojos por lo rebelde de mi carácter.
“Quiero estudiar en la UNI!!!” les conté a mis amigos del colegio y del barrio refiriéndome a la mejor Universidad Nacional de Ingeniería de Latinoamérica (UNI), y la mayoría me felicitó, sólo algunos comprendieron lo difícil que era ingresar a dicha Institución. Pero escuché decir a mis espaldas… “Puro Cuento”.
“Dios Mío… Ya no se puede vivir en el Perú” dijo mi esposa ante la horrenda crisis económica y política que vivía el país. El dinero de nuestro salario era casi inservible y, peor aun, a diario la gente moría en las calles en manos de la represión gubernamental o los atentados terroristas.
“Nos vamos a California!!!” Le respondí como única solución individual a nuestros problemas.
¿A California?... “Puro Cuento” me dijeron muchos en mi propia cara.
“¡¡¡Quiero poner mi propia empresa constructora!!!” le confesé al compañero con quien abríamos una zanja para unos cimientos, usando picos y palas, en el Sur de California.
El bato mejicano, tan ilegal como yo en ese entonces, me miró y sonriendo me dijo “Órale cabrón, déjate de Pinches Cuentos y ponte a trabajar” y yo, recién llegado a gringolandia, entendí que sencillamente me decía “Puro Cuento” al sueño de salir de ese agujero.
“¡¡¡Se llamará: Branez Constrution!!!” me dije a mi mismo, en silencio, como una promesa ante la adversidad, mientras las gotas del sudor de mi frente corrían por mis mejillas confundiéndose con las lagrimas de mis ojos.
“¡¡¡Seré Escritor!!!” me dije al cerrar mi empresa constructora y así, un largo estilo de vida, con el mismo entusiasmo como cuando dije querer ser Ingeniero, sólo que ya habían pasado 40 años de mi vida. Claro que iba a ser muy difícil y yo mismo me pregunté ¿Será “Puro Cuento”?
“Excelentísimo Embajador de España…” fue el encabezamiento de mi solicitud para invitarlo a presentar mi primera novela en aquella Casa Cultural… “¿Puro Cuento?”
“Te Veré en Sueños” y luego “La Guerra Santa” son dos de mis novelas publicadas y distribuidas en el Perú y el Sur de California, las que demuestran que mis sueños y proyectos no son “Puro Cuento”.
Sin embargo, hoy les traigo una colección de cuentos y relatos que me propuse escribir como tarea cotidiana para demostrarme a mi mismo que podía ser un obrero de la escritura, trabajar con disciplina ocho horas diarias, además de mis otros proyectos mayores, y atraer la simpatía de mis lectores virtuales de la red de Internet: “Puro Cuento”.
Puro Cuento” esta vez no es una burla a proyectos que se creen inalcanzables o incumplidos, sino el titulo de la colección de mis mejores cuentos: “PURO CUENTO”. Es un E-Libro y también un Libro normal. El que espero que tenga la acogida de todos Uds.
Ahora para que vean que “PURO CUENTO” no es puro cuento los invito a visitar http://www.lulu.com/ y buscar el titulo anunciado, o simplemente a través del link:
http://stores.lulu.com/michaelangelobarnez

viernes, 5 de junio de 2009

LA PESADILLA


Dormíamos plácidamente cuando de pronto desperté al escuchar pasos subiendo la escalera, afuera del dormitorio. Estos cesaron exactamente al otro lado de la puerta. Yo, a pesar de estar paralizada, temblaba de miedo. Una corazonada me decía que no era un ladrón sino algo mucho peor y… maligno. Yo sudaba copiosamente e hice un gran esfuerzo para vencer la parálisis en que me encontraba sumida por el terror, así pude apenas tocar la espalda de mi marido para despertarlo en busca de ayuda. Pero sólo obtuve de él un espeluznante quejido como respuesta. Entonces salté de la cama y tomé el teléfono para llamar a la policía, pero lo que vi al lado de la puerta del dormitorio me heló la sangre: una niebla había atravesado la puerta y se materializó dentro del dormitorio en la forma de un hombre. Este vestía sombrero de ala ancha y capa, todo de negro, en donde lo único que resplandecía era la palidez de su huesudo rostro. No, no era un monstruo. A decir verdad hubiera preferido que lo sea, porque así hubiera tenido la pequeña esperanza de luchar contra él y con el alboroto despertar a mi marido para juntos acabarlo.
Entonces vi que la premonición que tenía se hizo realidad. El hombre de negro sacó algo que ocultaba debajo de su capa y que relució en la oscuridad: una guadaña. Sí, era la Muerte en persona.
Miré a donde mi marido yacía dormido y grité para llamarlo en mi auxilio pero de él sólo escuché otro espeluznante quejido.
“No vengo por ti” le escuché susurrar al recogedor de almas.
“¿Entonces…?” me atreví a hablar en medio de mis temblores.
Y la Muerte giró lentamente su rostro para mirar a mi marido.
Algo extraño pasó dentro de mí, como un escalofrío, al enterarme de que no era yo a quien buscaba, algo que desvaneció mi miedo.
Entonces di un salto y me interpuse entre la Muerte y mi marido.
“¡A él no lo tocas!” le dije desafiante, levantando el rostro, irguiendo el pecho y apretando mis puños.
“¿Porqué no debo hacerlo?”.
“¡Por el amor de Dios!” y elevé el crucifijo que tenía en mi pecho.
“¡En nombre de él vengo!”
“¡Entonces llévame a mí!”
“¡Ya vendré por ti, no lo dudes!”
“¡Entonces le doy mi alma al Diablo a cambio!”
“¡También vengo en su nombre!”
“No puedes llevártelo, lo conocí desde niño y puedo afirmar que él es un buen hombre, un buen marido, un buen padre. Nunca le hizo mal a nadie, nunca… Dale una oportunidad” rogó la mujer y lloró.
“¡La muerte no es un castigo. Todos los días me llevo a santos, vírgenes e inocentes, en medio de la inmundicia!… ¿Porqué no a él?” esta vez su pregunta no lo era, porque levantó su guadaña y lanzó el fatídico golpe al hombre que dormía sin enterarse de nada.
La mujer dio un salto y cubrió a su marido con su cuerpo, justo cuando la guadaña iba a cortarlo. Ella sintió como la fría y afilada navaja penetró su cuerpo… y todo se oscureció en su mente.
De pronto, sus ojos se abrieron y volvió a ver su dormitorio. Ella estaba en la cama, sana y salva, al lado de su marido; pronto amanecería.
“¿Habrá sido sólo una pesadilla?” se preguntó en silencio. Entonces se atrevió a tocar la espalda de su marido para despertarlo.
“¡Haaaaaaa!” fue la única respuesta, el mismo alarido del sueño. Ella no esperó más, volteó a su marido con cuidado, miró sus ojos y los vió totalmente rojos.
De un salto alcanzó el teléfono y llamó a los paramédicos. Estos llegaron en breves minutos, le hicieron un examen de emergencia y decidieron llevárselo al hospital: el hombre sufría un ataque al corazón.
¿Habría peleado la mujer contra la Muerte? ¿Habría desviado con su cuerpo el golpe mortal de la guadaña? Nunca lo sabremos, pero si ese fuera el caso los doctores y las medicinas hicieron el resto.
“Amor, tuve una pesadilla… Soñé que la Muerte venía por mí” Le confesó el marido a su esposa al despertar en la cama del hospital, luego de salir del quirófano.
“Sí, yo también” y besó sus labios.

martes, 26 de mayo de 2009

YO… ¿AL PACINO?

El pasado 18 de Mayo fue mi cumpleaños y la pasé encamado toda la bendita mañana con soledad, no en una aventura erótica, como cuando tenía 19 años, sino solo y enfermo cumpliendo mis 62’s. No sé sí era por la edad o, ¡Carajo! por la edad, pues ya no hay otra excusa, creo; aunque le quedaba una posibilidad a la jodida pandemia del porcino, porque estaba con fiebre y escalofríos, además de los dolores musculares y de las coyunturas óseas. Exactamente como si me hubiera atropellado un camión o después de haber bailado toda la noche con Shakira “Ojos Así”, sólo la partecita que Uds. ya saben, esa con los cascabeles en la cadera.
Y para reanimarme en la noche me di un duchazo y así recibir a mi mejor amigo, Eduardo, quien venía a visitarme a pesar de haberme negado a recibir a todos los que generosamente me llamaron por teléfono para saludarme.
La cena estuvo deliciosa y la conversación mejor, acompañado de mi nieto Raymond, de mi hijo Ernesto y de su esposa Rocío, quienes se encargaron de todo, y además mi amigo.
Pero después, tan pronto me quedé solo, como si hubiese tenido un contrato con la enfermedad, el malestar regresó multiplicado por, no sé, me gustaría decir por un infinito para que así nada pueda superarlo más tarde.
Así que, como me creo sabio, por lo viejo, me auto mediqué y tomé 1000 mgs de Paracetamol, y los dolores y el malestar general desaparecieron.
¿Que querían que haga si estaba en el Perú? ¿Que vaya a Emergencia pasada la medianoche y regrese a mi casa con algodones en los orificios nasales, oídos y otros, y en una caja de madera por una simple gripe? ¿O, en el mejor de los casos, me secuestren y pongan en cuarentena en una pocilga de hospital estatal acusado de portar la “Porcina”, salir en todos los noticieros del día siguiente, para que luego el gilipollas Ministro de Salud se disculpe por la falsa alarma? ¿O llame al Doctor a esa hora para que me recete 1000 mgs de Paracetamol y me cite a su consultorio al día siguiente? “No way José”. Así que, calculando el mal menor, que ahora esta de moda, opté por tomar las dos pastillas y luego me fui a dormir como bebito recién bañado y repleto de leche. Como ven, ya no estaba en mis cabales.
Al día siguiente, temprano, porque no estaba dispuesto a repetir el paliativo sino a curarme, fui a ver al doctor. Y así fue, estrictamente a la letra, yo lo vi pero él no vio nada en mí, a pesar que a esa hora ya todo el malestar había regresado. Me pidió que abriera la boca para verme las amígdalas, me auscultó con su estetoscopio el pecho y la espalda, y yo me dije para mis adentros: “Carambas, este joven doctor esta siguiendo la rutina médica... Él sabe...”, luego tendría que tragarme mis pensamientos.
El Doc me dio unas palmaditas en el hombro y me dijo: “Señor Michaelangelo... Ud. No tiene nada...”
Si el asunto era acerca de dinero hubiera acertado, pero no.
“¿Nada? ¿Nada de qué, Doctor?”
Y sonriendo me dijo muy comprensivo “Ud. está sano... Pero quizás el cumplir 62, como me contó, lo haya deprimido y crea que tiene los síntomas que me dice. Pero como psicoterapia le voy a recetar que tome 1000 mgs de Paracetamol cada 8 horas si es necesario, es inofensivo” y sonriendo me alcanzó la receta. Yo lo miré a los ojos, sonriendo también, pensando: “Fuck you!!! por eso muere tanta gente... en manos de semejantes doctores”
Claro que las pastillas me iban a calmar el malestar, eso lo sabía desde chiquito, pero no era lo que esperaba del matasanos quien fue a una universidad por casi diez años a estudiar una carrera médica; era como si un Ingeniero Civil le dijese a un grupo de albañiles lo obvio: que el concreto va endurecer después de unas horas de vaciado.
Sabía que la droga recetada no me iba a curar, pero, lo peor de todo es que aún no sabía lo que tenía. Así que me fui a ver otro doctor porque, terco yo, sigo creyendo en la ciencia medica aunque desconfíe de mis congéneres.
“Hello… Michaelangelo” me dijo el doctor como saludo de bienvenida, después de haber estado esperando 30 minutos en la antesala de su consultorio. Claro está que en ese intermedio tenía que llenar la ficha médica con mis datos personales, los que fueron del conocimiento del matasanos antes de atenderme.
“Are… you… from… Long… Beach”, agregó balbuceando en un inglés rudimentario.
A lo que respondí en ingles, breve y fluido, lo cual no fue entendido por el galeno. Así que prefirió dar por terminado su intento.
Entonces agregó, más afable y cortes “¿Es Ud. Peruano?”
“Si, doctor, soy más peruano que el Pisco” Contesté tratando de mostrar ánimo, ya que no había vuelto a tomar los calmantes con la intención de que el doctor me viera realmente tal como estaba, y evitar así un mal diagnostico.
Entonces, así, con fiebre y escalofríos, y con los malditos dolores de huesos y musculares, me atreví a bromear; que más me quedaba después de los $30 dólares pagados al veterinario gilipollas anterior y los otros $30 al doctor de ahora.
“Doctor… Soy tan peruano que me dicen ‘Vikingo’…” le dije de manera afable.
“¿Vikingo?...-repitió intrigado y añadió-… Bueno, por la barbita y la cola de caballo que lleva como…”
“No doctor…-le interrumpí, y agregué-… me dicen vikingo porque creen que soy un cruce de vicuña con gringo”.
“Ja, ja, ja” rió el galeno y por un instante me olvidé de mis males.
“Que gracioso es Ud. mi amigo” me dijo tratando de calmar su risa.
“Doctor, sólo le estoy diciendo la verdad” y me mantuve serio, que es la mejor manera de contar un chiste, y agregué: “Pero creo que no es justo, porque de gringo no tengo nada, sólo mi cuenta bancaria”
“Pero Ud. luce como un extranjero, debe ser por los años que vive en… ¿Lon Twist…?”
Y tuve que contener la risa para no avergonzarlo.
“Long Beach, doctor, en California… -le corregí amablemente, e inmediatamente le dije-… Pero haciendo más justicia de mi identidad étnica, me dicen Alpachino”
“Ajá… Ya sé, porque te pareces al actor de “Caracortada ¿no?”
“Ya quisiera doctor, pero la realidad es otra, me dicen Alpachino porque soy un cruce de Alpaca con Chino”
El doctor sorprendido rió hasta toser, y tuvo que salir de su consultorio porque se orinaba ante la presión de querer reprimir la risa provocada de una manera tan repentina.
El galeno regresó después de unos minutos mostrando un rostro afable, en el que podía ver que se había lavado la cara para relajarse, controlar la risa y proseguir con su trabajo.
“No esperaba reírme tanto… -me dijo, y agregó mirando la ficha medica-… y menos de un paciente que tiene 40 de fiebre”
“Doctor, sólo por estos instantes he olvidado la fiebre y los dolores”, le dije y me propuse no decir más bromas.
“Bueno, déjeme decirle algo: ‘la risa es el mejor remedio’, y Ud. se está curando… Por favor abra la boca…” Y el doctor prosiguió con la rutina médica.
Efectivamente, yo estaba con una bronquitis “de los cojones” que para combatirla necesitaba más inyecciones y pastillas de antibióticos que mis bromas y las carcajadas que me iban a producir los pinchazos en mi culo del matador o banderillero que fungía de “enfermero”.
¿Y hoy estoy sano? No. Aún no, pero estoy luchando por sanar.
Al tomar mis medicinas me concentro con la mejor actitud de fe, auto sugestionándome, pensando cada vez que las tomo en que las benditas medicinas me van a sanar, porque realmente creo en el poder mental… ¿Poder mental? Veremos. Ya van cinco días... y ojalá que todo esto sea real y no la ilusión de los últimos estertores de mi mente desde una tumba.

miércoles, 20 de mayo de 2009

VEJEZ, JUVENTUD Y REBELDÍA

Realmente, no sé cuantas veces se ha escrito sobre el mismo tema una y otra vez. Sin embargo parece que cada generación necesita recordarlo de vez en cuando. Especialmente cuando el que escribe pertenece a la que se va.
Veamos lo que aprendí de muy joven:
“Don’t criticize what you can’t understand…” Bob Dylan.
“No critiques lo que no puedes entender…”

“In this great future you can’t forget your past…” Bob Marley.
“En este gran futuro no puedes olvidar tu pasado…”

“Generation that forgets his past will make the same mistake…” David Yallop.
“Generación que olvida su pasado cometerá los mismos errores…”

“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one…” John Lennon
“Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único…”

Resulta casi una tautología decir: que lo que somos hoy es el resultado de lo que fuimos ayer; sin embargo mentes marchitas desde su nacer, que pululan por el alrededor, no lo entienden.
Que yo recuerde, ser joven es muy hermoso, porque la vida nos da la oportunidad de aprender y hacer muchas cosas por primera vez, y la experiencia gratificante que se siente jamás será la misma así recorramos los mismos pasos una y otra vez.
Para quienes duramos algo en este mundo nos resulta muy agradable ver a la gente joven errar y aprender, caer y levantarse, simplemente porque nos vemos reflejados en ellos.
Sin embargo he visto muchos viejos intolerantes, amargados de la vida y dispuestos a amárgasela a todos quienes lo rodean, en su casa, el trabajo o la calle, si encuentran la oportunidad, y me pregunto: ¿De dónde vendrán? También he visto “jóvenes viejos” que ni siquiera llegan a los 30 años y ya han congelado sus espíritus en el futuro tiempo de la decrepitud, mientras sus lozanos cuerpos siguen el curso inexorablemente hacia lo que mas odian o temen, y al que con “mala suerte” llegarán. Recuérdenlos… porque esos son los viejos que luego joden a todos los jóvenes de verdad, en espíritu y edad.
“Old man looks at my life
I’m a lot like you were…” Neil Young.
“Viejo, mira mi vida
Soy muy parecido a como tu fuiste…”

De niño fui travieso hasta el delirio, dolor de cabeza para mis padres y profesores, pero siempre me quisieron porque nunca fui ofensivo. De joven y estudiante universitario, romántico y de izquierda, y hoy, viejo pero no marchito, no soy bombero de mis jóvenes ideas y mantengo la esperanza por un mundo mejor.

Yo… Un viejo entusiasta, a punto de celebrar sus 62avo aniversario.

lunes, 30 de marzo de 2009

“TE VERÉ EN SUEÑOS”… UNA CONSPIRACIÓN LITERARIA.

Hace un tiempo la novela “Te Veré en Sueños” empezó, literalmente, a rodar como la copia simple mimeografiada del manuscrito original, de mano en mano, en un círculo muy reducido de mis familiares y amigos en el Sur de California. Quienes al leerla no comprendían el porqué no era acogida por alguna Editora importante, especialmente si estas dicen estar a la búsqueda de obras de interés general; aunque siempre creí que sus opiniones estaban parcializadas por el vínculo que teníamos. Sin embargo, estas copias, por iniciativa de ellos, se extendieron más allá de aquel pequeño círculo, mientras yo hacía esfuerzo de atraer alguna atención de los agentes literarios enviando cartas y resúmenes de la misma… Sin conseguirlo.
No obstante, luego de un tiempo, empecé a recibir numerosos emails de gente desconocida que habiendo leído el manuscrito me pedían una versión formal, es decir, el libro de la novela, y yo, además de agradecer su pedido, les confesaba avergonzado que aún no salía a la venta. De esa manera “Te Veré en Sueños” había cobrado vida propia. Hasta que por fin una remota editora de mi país de origen, “San Marcos”, en Lima-Perú, se animó a correr el riesgo de la publicación.
Fue así como la limitada primera edición de “Te Veré en Sueños” se esparció por el sur de California y la ciudad de Lima-Perú, e inclusive, rebasando las limitaciones de su distribución, llegó como las gotas de una lluvia de verano a algunos países hermanos de América Latina y España, hasta agotar su primera edición.
Les remarco, desde el día que el manuscrito salió de mis manos parece que ésta cobró vida propia y fue pasando de mano en mano como si fuera una versión clandestina, underground, y por el tema como una conspiración de amor y vida. Generando a la vez una hermosa y reciproca amistad Autor-Lectores.
De esa manera pude comprobar, más allá del círculo familiar y amical, que la novela era una hermosa y extraordinaria historia de lo que comúnmente creemos imposible… y así, libro y tema, se fue divulgando como una Conspiración Literaria a pesar de no tener ningún aviso o espacio comercial en ningún medio de la Prensa, Radio o Televisión.
Me parece que debo respetar el espíritu de la novela y la manera como los lectores la han ido difundiendo, y al haberse agotado la primera edición hoy podrá encontrarla en cualquier parte del mundo en las librerías virtuales de LULU.com, Amazon o Barnes&Noble… Aunque jamás verán un Anuncio publicitario de ella en la Televisión o aviso comercial en ningún periódico… Mantengámoslo así, con cariño, casi como algo secreto, rodándola de mano en mano, de boca en boca, de email a email… Como una Conspiración Literaria llamada: “Te Veré en Sueños”.
Gracias amigos.
"TE VERE EN SUEÑOS"

sábado, 10 de enero de 2009

Acerca del genocidio Palestino.

Seré breve... Creo que todos conocemos lo que las noticias nos informa acerca del problema Israel-Palestina, por lo tanto diré que lo que viene sucediendo hora tras hora en la franja de Gaza es horripilante. Creo que nunca antes en estos últimos cincuenta años el pueblo palestino ha sufrido un ataque tan feroz como el que viene soportando hoy. Actos tan inhumanos que a no dudar corresponden a un genocidio en un largo proceso que llega al nivel de Holocausto.

De niño mi alma quedó profundamente marcada cuando supe, por películas, del holocausto judío, perpetrado por las hordas nazis; así ambas palabras "Holocausto y Nazis" quedaron unidas para identificar el magnicidio y sus autores. Pensé que nunca tendría la desgracia de vivir una época como la descrita, sin embargo hoy los videos, fotos y declaraciones de periodistas y testigos presenciales de lo que está sucediendo en la franja de Gaza, me dicen que lo mismo o peor está sucediendo delante de todos nosotros.

La tecnología de hoy en países como Israel, además del trabajo de inteligencia, permite saber quien es quien en cada casa y edificio del pueblo palestino, y bombardear escuelas, hospitales y locales de las Naciones Unidas no son casualidades, ni tampoco la muerte de decenas de periodista por francotiradores israelíes, menos aun a ambulancias y camiones de las NU plenamente identificados. Actos de barbarie que no pueden ser considerados como accidentales por mas que sus lideres traten de negarlo por la televisión. Eso solo me hace recordar que los nazis nunca aceptaron sus crímenes de guerra, siempre afirmaron que lo que hicieron fue por defender su patria, su estado, su pueblo; los mismos argumentos que hoy usa los lideres de Israel.

¿Y los del Hamas? Ellos son una banda de terroristas legitimadas por la barbarie sionista.

Hoy en mi elemental criterio quedarán grabados los Nazis y los Sionistas como la misma horda de genocidas.

Pero lo que no puedo entender es el porqué un pueblo que sufrió el holocausto perpetrado por los nazis hoy acepta lo que sus Lideres repiten con el pueblo palestino.

Lo que no puedo entender es que si hace años el holocausto judío nos aplastó el corazón, hoy no podamos detener el que está sucediendo.

Exijamos la paz y también un juicio a los actuales lideres de Israel por genocidio.

lunes, 5 de enero de 2009

LA GUERRA SANTA


“… “Señor Presidente, un comando terrorista tiene una ojiva nuclear en un edificio federal en Los Ángeles y amenaza con hacerla explotar si es que no cumplimos con sus exigencias de…” le comunica el agente del FBI.
Esta era la dura esperada probabilidad haciéndose realidad en el seno del país más poderoso del mundo, Los Estados Unidos de América, y lamentablemente el más odiado también.”… LA GUERRA SANTA.
Apasionante y controversial historia inspirada en los grandes problemas que aquejan a nuestra sociedad y el accionar de sus principales protagonistas.
El desarrollo de América como líder del Mundo le ha generado enemigos irreconciliables que no pararan hasta verla sucumbir derrotada y destruida; así, llega el momento tan temido en que un comando terrorista amenazan con hacer explotar una bomba nuclear en el corazón de América.
La historia se desarrolla más allá de la simple ficción literaria de una pelea entre buenos y malos. En LA GUERRA SANTA el autor plantea y brinda al lector las posibilidades reales del conflicto, permitiéndole seguir la trama con avidez, interactuando con sus sentimientos y creencias, como si se desarrollara en la realidad, con sus terribles consecuencias; con los mismos personajes que provienen de la palpitante realidad, las que vemos y oímos en los noticieros a diario, con sus nombres reales como protagonistas.
La novela es un urgente llamado a la conciencia, apelando al profundo sentimiento de buena voluntad existente en todo ser humano, y no un mensaje de pesimismo apocalíptico e intimidación. El lenguaje y el tema siembran encargos claros en el espíritu de la gente lúcida y honesta de todas las naciones para reemplazar, ahora, toda una cultura de agresión y de violencia por otra de paz y convivencia.
La primera edición se agotó totalmente, y ahora, al alcance del mundo entero, está la segunda edición a través de lulu.com. Léala, LA GUERRA SANTA le fascinará.
Búscala en: http://www.lulu.com/content/5397807