HTML/JavaScript

lunes, 3 de septiembre de 2012

LA DESPEDIDA

Imagen

John miraba el triste rostro de su esposa ante su inminente partida. Quería consolarla pero temía causarle más pena aun. Por eso solo atinó a decirle: “Joanna, eres muy bella, amor, y te recordaré cada día que esté lejos de ti.”
Joanna era una mujer de mediana edad cuyo lozano rostro había envejecido recientemente debido a la tristeza provocada.
Ella, aferrada a las manos de su marido, le dijo: “Nunca nos habíamos separado antes. No sé lo que es estar lejos de ti, y me da mucho miedo”.
“No será por mucho tiempo, querida… -repuso John, y agregó-… aunque en estas cosas todo es muy relativo”.
“¿Y si me llevas contigo… hoy?”
“Mmm ya lo hablamos querida y sabes que no es una opción… Pero no hablemos mas de eso, no tiene importancia. Lo que me preocupa es como quedan las cosas. ¿Podrás controlar todo lo que acordamos hasta el día que vengas a mi lado?”
“Sí. Puedo valerme por mi misma, pero lo que me da miedo es hacer ese viaje sola”.
“No te preocupes, yo estaré esperando tu llegada”.
John, sabiendo que la hora había llegado, besó los labios de su amada y sintió el sabor salado de las lágrimas que rodaban por la mejilla de ella. Joanna tembló, abrazó fuertemente los hombros de su marido y le correspondió el beso de despedida como queriendo entregarle su corazón.
John, esa misma noche, a los pocos minutos de haber besado a su amada, y con una dulce sonrisa en los labios, cayó en un ya previsto coma profundo del que no despertaría.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es muy bello, triste pero bello y real, a todos nos tocara partir antes o despues, me encanto te mando un beso. Paula Duncan

MICHAELANGELO BARNEZ dijo...

Dear Paula... Me gustó lo que dijiste.
Y... gracias por el comentario y el beso enviado.
Allí van Besos para ti también.