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LOS VIAJES ASTRALES… ¿FICCIÓN O REALIDAD?

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Autor... Michaelangelo Barnez Para empezar diré que los Viajes Astrales son experiencias extraordinarias en donde el espíritu, alma, ánima, conciencia, simplemente energía, o como quiera llamar, deja el cuerpo físico de una persona para migrar a otros lugares y tiempos, a condición de volver al cuerpo y lugar de origen en espacio y tiempo. Hace poco estuve haciendo una somera investigación acerca del estos llamados “Viajes Astrales” porque el tema me fascina. Y lo que encontré fue una variedad de páginas virtuales que ofrecían información de cómo realizar los mentados viajes. Allí descubrí que la mayoría, si no todos, partían de la premisa de que estos eran experiencias posibles para cualquiera, siempre y cuando siguieran las pautas que luego describían. Otra cosa común que encontré en estos sitios fue que todos tenían como base teórica, o de fe, a la ideología, es un decir, Tibetana, budista o yoga, y algunas otras hasta entremezcladas con supersticiones. A decir verdad y por lo ge

YO TÉ

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Ya era mediodía cuando me senté alrededor de una pequeña mesa redonda para dos, de mantel a cuadros rojo y blanco y al aire libre, en la acera del Café Le Dome, de La Ciudad de la Luz : París, cercano a la plaza en donde se erguía la imponente Torre de Eiffel, en espera de la única amiga que tenía allí, a quién solo había conocido a través de un portal literario de las redes virtuales de internet. Ella, Marie Deneuve, era la persona fundamental para mi corta estadía en esa gran y hermosa ciudad, ya que hablaba, además del obligado francés, el inglés y español; estas dos últimas las únicas lenguas que yo dominaba. A decir verdad, desde que salí del aeropuerto internacional de París, Charles de Gaulle, me sentí perdido, puesto que tenía dificultades para comunicarme con la gente con quienes ineludiblemente tenía que tratar. Al taxista únicamente le enseñé el tríptico de propaganda del Hotel para hacerme entender que me llevara allá. Una vez allí, al querer pagarle por el ser

ME FUI A LAS VEGAS, SOLO,... Parte 2 de 3.

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WILLIAM  FAULKNER De MICHAELANGELO BARNEZ ME FUI A LAS VEGAS, SOLO,... Parte 2 de 3. Como les contaba, estaba completamente anonadado con lo que me decía William, a la vez que sentía una inusitada alegría ya que compartíamos la misma opinión. Sí, completamente anonadado, primero, por el contraste entre su apariencia y su destreza intelectual, lo cual me dejaba en un profundo estado de shock, ya que por más que creía haber superado el prejuicio de juzgar a las personas por su apariencia, comprobaba que aun esa discriminatoria lacra social yacía, latente, en el fondo de mi ser. Y segundo, lo consideraba más importante, William demostraba con sus palabras ser la figura antítesis del escritor esnobista. Según íbamos conversando yo había ido cambiando mi concepto acerca del hombre con quien estaba bebiendo. Ahora estaba completamente seguro de que él era realmente el mismísimo William Faulkner, o en el peor de los casos la reencarnación de éste. Aun así, lo que mi interlocutor fuera en la r

“ME FUI A LAS VEGAS, SOLO, A PUTEAR Y EMBORRACHARME... 1 de 3”

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BY MICHAELANGELO BARNEZ Un homenaje a William Faulkner. ME FUI A LAS VEGAS, SOLO… PARTE 1 de3. Iba manejando por la carretera interestatal Las Vegas-Los Ángeles de regreso a casa, luego de un fracasado intento de huir de los demonios que llevaba conmigo. Pensé que en la ciudad del pecado me distraería lo suficiente como para alejar la presión que sentía por escribir mi primera novela. Realmente sentía en lo mas profundo de mi espíritu una gran compulsión por escribir, y para estar a la altura de esta tarea, a la que debía enfrentarme completamente solo, me había inscrito, y culminado también, un curso intensivo de Literatura de seis horas diarias, de lunes a viernes, durante seis meses en la UCLA de Los Ángeles, en la cual tuve como profesores a los mas connotados escritores de la Unión Americana. El curso había sido de una gran ayuda en el campo estrictamente técnico, pero además me proporcionó cierta confianza en mí mismo para poder expresar en palabras escritas las ficciones que pug

ME FUI A LAS VEGAS, SOLO,... Parte 3. Final

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DE MICHAELANGELO BARNEZ Les contaba que estábamos, William Faulkner y yo, bebiendo en un bar a medio camino entre Las Vegas y Los Ángeles, cuando dos bailarinas se acercaron a nuestra mesa y nos propusieron… “¿Podemos hacerles compañía?...-Y debido a los breves segundos de nuestro silencio, agregó inmediatamente-... Ya estamos fuera del trabajo” William, ni corto ni perezoso, empujó su silla hacia atrás haciendo un espacio entre la mesa y él, y la morena sin dilación se sentó en una de sus rodillas... …Yo me había distraído sólo un segundo observando la actitud de mi amigo William. El cuadro me resultó sorprendente. Ver a la despampanante mujer negra en las rodillas del gringo sureño de Mississippi a punto de darse un beso francés había hecho saltar, desde la profundidad de mi subconsciente, la basura del prejuicio étnico en el cual había sido educado pasivamente durante años por la sociedad sin haberme dado cuenta. Claro que hoy, como un hombre respetuoso de los derechos humanos, c